La Cámara de Comercio e Industria de Zaragoza ha vivido el desarrollo empresarial y económico de Aragón en tres siglos diferentes, desde el XIX al XXI, una historia protagonizada por generaciones de emprendedores que se han comprometido con el decidido impulso a su entorno. Resulta así un acto de justicia reconocer su aportación al desarrollo de nuestra tierra.
Comerciantes, industriales y navieros se unieron de forma voluntaria para crear las Cámaras de Comercio, a las que el Estado reconoció el carácter público por su evidente utilidad. Comerciantes e industriales que impulsaron las Cámaras desde la independencia, la profesionalidad y la defensa del interés económico general.
Avanzado el siglo XXI, las Cámaras de Comercio permanecemos fieles a nuestra primera vocación, en la que la visión de hombres como Basilio Paraíso resultó decisiva: servir al interés económico general de Aragón y de España. Una visión que no nace en un despacho, sino que se origina en los valores y en el ejemplo de unos emprendedores irrepetibles. En definitiva, hombres de empresa a los que debemos el progreso y el bienestar del que hoy disfrutamos.