Cómo y por qué proteger la salud mental de los trabajadores

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”. Es un componente integral de la salud, hasta el punto de que no puede existir salud sin salud mental.

Sin embargo, la rápida transformación de la rutina laboral y la escasa preocupación que existe en algunos entornos por el bienestar mental de las personas está acelerando el desarrollo de trastornos mentales en el lugar de trabajo. Problemas como ansiedad o depresión le cuestan a la economía mundial 1 billón de dólares anuales en bajones de productividad.

 

¿Por qué mi trabajo me deprime?

El lugar de trabajo puede afectar negativamente a la salud mental de una persona de muchas formas distintas. Algunos de los factores que más influyen son:

  • Mala gestión o comunicación dentro de la empresa.
  • Los empleados perciben poca participación en la toma de decisiones.
  • Horarios de trabajo prolongados y poco flexibles.
  • Falta de cohesión en el equipo.
  • Intimidación o acoso psicológico.
  • Obligación de tomar decisiones vitales a gran velocidad, sin espacio para la reflexión. Es el caso, por ejemplo, de los profesionales sanitarios.

Ya existen esfuerzos de organizaciones oficiales como el Foro Económico Mundial que plantean soluciones para garantizar la buena salud mental de los trabajadores. Se han publicado guías, como el Plan de Acción sobre Salud Mental 2013-2020 de la OMS, que pueden ayudar a los empresarios a mejorar la salud de sus empleados en el entorno laboral.

 

¿Cómo ayudo a crear un mejor entorno laboral?

Según el Plan de Acción sobre Salud Mental de la OMS, hay cuatro objetivos clave en cualquier estrategia que pretenda impactar sobre el problema de la salud mental en una empresa:

  • Gobernanza y liderazgo con atención a la salud mental.
  • Servicios y asistencia completos, integrados y de acuerdo a las necesidades de cada uno.
  • Planes y campañas de prevención de trastornos mentales.
  • Fortalecer los sistemas de información, datos científicos e investigaciones sobre salud mental.

Partiendo de estos objetivos, es posible definir algunas acciones concretas que la empresa puede tomar para crear un entorno favorable, por ejemplo:

  • Reducir los factores de riesgo que puedan encontrarse en el trabajo, desarrollando los aspectos positivos según las cualidades y capacidades de los empleados y tratando de poner solución a los problemas ya existentes.
  • Examinar las medidas tomadas en otras empresas y aprender de las motivaciones de sus directivos. La intención que motiva una medida es tan importante como su resultado.
  • Conocer las necesidades de los empleados y las fuentes de apoyo a las que pueden recurrir para pedir ayuda.

Una vez realizadas las investigaciones y ajustes pertinentes, estas no producirían ningún efecto si no se comunica a los empleados la disposición de la empresa a mejorar su entorno. Por ello, es extremadamente importante la formación y concienciación del departamento de Comunicación de la empresa, que se encargará de:

  • Informar a los trabajadores de que existen canales para pedir ayuda.
  • Facilitar la participación del personal en las decisiones de la empresa, transmitiendo una sensación de equipo y control del propio trabajo.
  • Promover el uso de terminología, datos e investigaciones correctos para no extender la desinformación.

Si quieres saber más sobre cómo mejorar la Comunicación de tu empresa en materia de salud mental, puedes acudir este 5 de julio a la jornada Encuentros con… Ana López Trenco, organizada por Fundación Basilio Paraíso y Cámara de Zaragoza.

Ana López Trenco es gerente de la Asociación ProSaludMental, y nos dará algunas claves para tratar esta información sensible desde Comunicación Interna y Recursos Humanos.