La Fundación Basilio Paraíso presenta un informe sobre las segundas generaciones de inmigrantes en nuestro territorio, como continuación al Informe sobre Inmigración en Aragón, que presentó en el 2024
Un 25% de la población infantil de Aragón pertenecen a este grupo de personas con al menos un progenitor de origen extranjero
El documento indica que los hijos de inmigrantes logran una mejor inserción laboral que sus padres

La Fundación Basilio Paraíso, de la mano de su presidente, Jorge Villarroya, y de Pilar de la Vega, patrona de honor de la institución, ha presentado hoy el informe “La segunda generación de inmigrantes en Aragón”, un estudio inédito que analiza en profundidad la situación de las personas nacidas en Aragón con al menos un progenitor extranjero. El trabajo, elaborado por los sociólogos Jacobo Muñoz Comet (UNED) y Albert Arcarons (CIS), constata que este grupo poblacional —clave para el futuro de la comunidad— representa ya más del 6% de la población aragonesa y más del 25% entre la población infantil.
Este documento, que se encuadra como continuación del primer informe monográfico que la Fundación presentó el pasado año, muestra una doble realidad: por un lado, avances claros en integración educativa y laboral respecto a la primera generación de inmigrantes; por otro, importantes desigualdades materiales que aún persisten, especialmente en la infancia.
Nivel de vida elevado y bajo riesgo de pobreza
Aragón se mantiene entre las cinco comunidades autónomas con mayor PIB per cápita y registra una renta media por hogar que la sitúa en octava posición nacional. En términos de cohesión social, la región presenta uno de los niveles más bajos de riesgo de pobreza o exclusión social (indicador AROPE), del 20,8% frente al 26,1% del conjunto del país. Estos datos consolidan un escenario de bienestar relativo que refuerza la resiliencia de la población inmigrante. Aún así, el presidente Villarroya ha declarado que:
“No podemos obviar las desigualdades persistentes, sobre todo en el plano material. La probabilidad de pobreza o exclusión social (tasa AROPE) en la segunda generación en Aragón es 35 puntos superior a la de los nativos, y en el caso de la infancia, los niños de segunda generación tienen 4,5 veces más riesgo de pobreza monetaria que los niños nativos. Además, los costes relacionados con la vivienda agravan estas desigualdades de forma significativa población aragonesa”.
En el ámbito laboral, la segunda generación de inmigrantes en Aragón presenta una inserción significativamente más favorable que la de la primera generación y mejora incluso algunos indicadores respecto al conjunto del país. Con una tasa de paro del 12,8%, inferior tanto a la media nacional para este grupo (22,3%) como a la registrada en la primera generación en Aragón (18,4%), estos jóvenes acceden en mayor medida a empleos estables y cualificados. Este dato sugiere una mayor adecuación formativa, una mejor comprensión del entorno institucional y una mayor familiaridad con el mercado de trabajo aragonés.
Además, el 33,9% de la segunda generación ocupa puestos de alta cualificación —como profesionales, técnicos y directivos—, superando incluso a la población nativa en la comunidad (32,0%) y duplicando la proporción registrada en la primera generación (8,3%). Su presencia en trabajos manuales no cualificados se reduce notablemente respecto a sus progenitores (del 64,2% al 28,6%), lo que confirma un claro proceso de movilidad ascendente. Este patrón, más acusado en Aragón que en otras comunidades, pone de relieve el valor de la formación adquirida en el sistema educativo español y el papel que desempeña esta generación como puente efectivo hacia una integración social y económica real.
“La segunda generación está haciendo un gran esfuerzo por integrarse y lo está logrando. Pero los datos también nos advierten de que la igualdad de oportunidades no está garantizada. Necesitamos políticas públicas que acompañen este proceso y no retrocedan ante discursos de odio o exclusión”, ha subrayado Pilar de la Vega, miembro del Patronato de la Fundación Basilio Paraíso.
Datos clave del informe
- Edad media del grupo: 17,5 años. Un colectivo muy joven, concentrado principalmente en la provincia de Zaragoza.
- Nivel educativo: el 39,1% de los jóvenes de segunda generación ha completado estudios universitarios, más del doble que la primera generación (15,7%) y cerca de los niveles de los nativos aragoneses (49,2%).
- Mercado laboral: presentan una tasa de paro del 12,8%, inferior a la de la primera generación y a la media nacional de su grupo.
- Ocupaciones cualificadas: el 33,9% trabaja en ocupaciones de alta cualificación, superando incluso a los nativos aragoneses (32%).
- Pobreza infantil: los niños de segunda generación tienen una probabilidad 4,5 veces mayor de estar en situación de pobreza monetaria que los nativos.
El estudio forma parte del compromiso de la Fundación Basilio Paraíso por analizar con rigor los fenómenos que marcarán el porvenir económico y social de Aragón. En palabras de su presidente: “Este informe confirma lo que muchos intuíamos: Aragón ya no puede pensarse sin la aportación de los hijos e hijas de la inmigración. Su futuro es el nuestro. Y su éxito, un indicador de la salud de nuestra sociedad”, ha afirmado el presidente.
Quiénes somos
La Fundación Basilio Paraíso, dependiente de la Cámara de Comercio de Zaragoza, inició el pasado mes de noviembre una nueva andadura, reforzada por un patronato comprometido y con un propósito firme “impulsar el desarrollo económico de Aragón, mediante el estudio, la investigación y la prospectiva, promoviendo el debate y la generación de ideas y realizando propuestas de renovación económica y social”.
La Fundación pretende ser un observatorio de las tendencias económicas y sociales de carácter estructural que ocurren en el exterior y su implicación en Aragón, al mismo tiempo que busca posicionar a Aragón ante los nuevos retos de la economía y la sociedad actual, basándose en tres principios.: objetividad, rigor y perspectiva.